Una vez que se celebraron las jornadas electorales en varios Estados del país, es claro que inicia ya la competencia por la presidencia de la República en 2018, por lo que la Unión Nacional de Padres de Familia exigirá a candidatos Estatales y Federales plataformas claras, con objetivos y metas en materia educativa, además de respetar y fortalecer la Reforma Educativa.

Las distintas mediciones nacionales e internacionales muestran el claro retraso que presenta nuestro país en educación con respecto al resto de las naciones, como la Prueba PISA 2015 que muestra que en México 48% de los alumnos de 15 años registra conocimientos insuficientes en el área de ciencias, 42% en lectura y 57% en matemáticas, lo que no les permite acceder a estudios superiores y desarrollar actividades que exige la vida en la sociedad del conocimiento.

No podemos darnos el lujo de seguir en los últimos lugares a nivel internacional, la educación tiene impacto directo en el desarrollo de las naciones, por lo que debemos apostar por ella como motor de desarrollo.

La Reforma Educativa ha sido un difícil paso que hemos dado, pero aún no está consolidada por lo que candidatos y partidos deben comprometerse no solo a preservarla sino a fortalecerla y cumplirla como parte de la transformación del sistema educativo.

Ni triunfalismos ni derrotismos, la Reforma tiene muchos pasos por delante que deben seguirse dando y por sí misma no resuelve el grave retraso de nuestro país.

No es posible que México siga ocupando los últimos lugares a nivel mundial en materia de educación. Tanto a nivel federal como a nivel estatal quien gobierne debe tener metas claras en materia educativa con objetivos a cumplir.
Es tiempo de que los gobiernos tomen en serio la educación en México y deje de usarse como bandera política para partidos y candidatos, por lo que sus plataformas deben contener un plan de desarrollo a corto, mediano y largo plazo que nos muestre transparentemente el avance y el cumplimiento de objetivos.

La educación debe estar libre de ideologías, trascender a los sexenios, a las visiones e intereses políticos y por supuesto a los tiempos electorales. El perfil del nuevo secretario de educación debe ser el de un académico y no de un político, para poder garantizar el cumplimiento de las metas educativas, sin distracciones de cualquier otro tipo y que tenga la capacidad de elevar las lamentables condiciones en que nos encontramos hoy.

La UNPF permanecerá atenta al ofrecimiento de los candidatos e informará constantemente las propuestas a la ciudadanía.