La comunicación asertiva en la familia creará un sentimiento de unión, respeto y confianza entre tus seres queridos. Checa nuestros consejos.

Uno de los mayores retos a los que nos podemos enfrentar como padres es mantener una buena comunicación con nuestros hijos. Sin ella, difícilmente podrá haber un lazo de confianza en la familia.

De ahí la importancia de no perder de vista la forma en la que nos dirigimos a nuestros hijos. Los principios de la comunicación asertiva pueden ayudarte a crear un ambiente de seguridad y unión con tus seres queridos.

La comunicación asertiva es un concepto que parte de la idea de relacionarnos con los demás de forma clara y sin el uso de palabras u oraciones que puedan ofender a la otra persona.

Es decir, cuando hablemos con el otro debemos evitar ofensas, juicios de valor y otras expresiones que pudieran causar un sentimiento o actitud negativa a la persona con la que estamos hablando.

Algunas claves para propiciar una comunicación asertiva en la familia son:

1.  EVITA COMPARACIONES

En ocasiones, los padres solemos comparar demasiado a nuestros hijos con otras personas para señalar sus errores. Sin embargo, esto más allá de causar un bien, puede llegar a generar inseguridad y un sentimiento de inferioridad en los pequeños.

Si no creas autoconfianza en tus hijos, difícilmente lograrán tener una comunicación asertiva en otros ámbitos en los que se desempeñen.

Es importante recordar que cada persona es única; por lo tanto, no podemos exigir un comportamiento igual al de los demás. Lo que sí podemos pedir es que respeten las normas que la familia ha establecido y aprendan de sus errores.

2. SÉ EMPÁTICO

Una comunicación asertiva parte del respeto hacia la otra persona. Antes de dirigirnos a nuestros hijos, debemos pensar en lo que vamos a decir y cómo lo haremos para no herirlos.

También debemos inculcar en ellos la empatía hacia los demás. Si toda la familia intenta comprender lo que piensa y siente el otro, será más fácil entablar un diálogo y la convivencia familiar será mucho mejor.

3. PIDE OPINIÓN

Una educación autoritaria limita la comunicación asertiva, pues mientras los papás mandan, los hijos obedecen. No pedir opinión a los niños en las decisiones que involucran a la familia es una forma de decirles que su voz no cuenta.

Deja que tus hijos opinen en los temas que requieran su participación, así ellos se desenvolverán con más confianza y sabrán que su punto de vista es importante para ti.

4. EXPRÉSATE

No puedes esperar que tus hijos expresen sus sentimientos y pensamientos si tú no lo haces. Platícales tu día, tus inquietudes e intereses. De igual forma, escúchalos atentamente cuando tengan algo que contarte.

Cuando sepas que se equivocaron en algo, dales un consejo en lugar de juzgarlos y regañarlos, de esta forma tus hijos se sentirán con la confianza de contarte cualquier cosa.

Eso sí, ser comprensivo no significa pasar por alto sus equivocaciones. Busca la manera de darles una lección para que no comentan el mismo error dos veces.

Recuerda que muchas lecciones se aprenden del ejemplo. Tú, que eres el modelo a seguir de tus hijos, debes propiciar una comunicación asertiva a partir de tomar la iniciativa.

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